La constancia y grandeza del arte. Con una grata alegría he recuperado el email de Guillermo y de nuevo he podido deleitarme con su profesionalidad, un trabajo de pleno arte y la singularidad de los grandes. Describir las pintura de Guillermo es cometer un error. No se puede describir lo inmaterial porque su trabajo traspasa lo meramente físico, sus retratos tiene vida propia y a veces si se contempla fijamente a los ojos de sus personajes por unos segundos parecen que parpadean, la calidad extrema de los paisajes es como si Guillermo traspasara la realidad del tiempo y su taller se situase en Flandes o en Verona. Es mi deseo ver más y más trabajos de esta singular calidad. Gracias amigo por transmitir tanto ARTE con mayúsculas y compartirlo